martes, 9 de octubre de 2012

Santuario de la Mare de Déu de Agres (Alicante)

Una tarde de sábado contemplando naturaleza no tiene precio: subir caminos inclinados, descenderlos notando las piedras bajo nuestros pies, respirar aire puro, estar alejado de la civilización, disfrutar el silencio... La Sierra de Mariola es uno de los lugares donde puede llevarse a cabo un ritual similar dentro en la provincia de Alicante, entre muchos otros de características sinónimas. En sí, el Parque Natural ocupa los municipios de Agres, Alcoy, Alfafara, Banyeres, Bocairent, Cocentaina y Muro d'Alcoy, todo ello en más de sus 17.000 hectáreas de un verde especial, pero el que verdaderamente nos interesaba era Agres, donde se halla el antiguo Santuario de la Mare de Déu de Agres.


El GPS nunca tiene dudas: es capaz de llevarnos hasta el punto exacto que le dictemos previamente... Le envidio... Envidio su gran capacidad para dirigir nuestro trayecto a los lugares más remotos. En este caso, Agres (Alicante)... Un pequeño municipio de poco más de 500 habitantes y con un casco histórico nada recomendable de visitar a bordo de un vehículo: no sólo lo digo por lo que uno se pierde contemplando a través de un cristal, sino por lo complicado que es escabullirse entre la gente que, cirio en mano, se dispone a iniciar la procesión en honor a San Miguel, fiesta patronal celebrada justo en ese fin de semana. ¡Casualidades de la vida!


A pesar de que las últimas lluvias habían dejado un paraje desolador (las gentes todavía extraían cubos de agua y barro de sus viviendas), no tardamos en llegar a nuestro destino. El Santuario de la Virgen de Agres o de la Virgen del Castillo (en valenciano, Santuari de la Mare de Deu d'Agres) se halla en pleno término municipal de Agres, y está construido sobre los restos de un antiguo castillo al sur de la población, en un emplazamiento natural entre torrenteras y bosques de frondoso arbolado, sobre una elevación del terreno, siendo un importante centro de devoción mariana al sur de la Comunidad Valenciana desde finales del siglo XV.


Sólo cuando uno desciende del coche es capaz de disfrutar en toda su plenitud de la ubicación: un verde casi uniforme, mejorado por la humedad del ambiente y ese aroma a tierra mojada tan característico sólo pueden significar una cosa, y es que nos encontramos en el momento y lugar adecuados. Por suerte, el vehículo queda al inicio del vía crucis, y el resto del camino sólo puede hacerse caminando, sintiendo la naturaleza y sus sonidos, disfrutando del momento... Casi tocándolo.


Las 14 Estaciones de la Cruz nos dan la bienvenida al Calvario desde que decidimos dar los primeros pasos... Al final del camino se alza, señorial, el Santuario, en un estado de conservación bastante aceptable, teniendo en cuenta que las obras de remodelación comenzaron en el año 2010. El edificio forma un gran bloque longitudinal con pequeños huecos, donde destaca su pesada fábrica de mampostería con los paramentos enlucidos como una pared maciza de gran altura, rodeado todo ello por la antigua muralla medieval. Dicen que la parte mejor conservada es un recinto cerrado que incluye un Albergue de peregrinos, pero no tenemos constancia de ello debido a que se encontraba totalmente cerrado al público.


Cuenta la historia que, el 31 de Agosto de 1484, la Basílica de Santa María de Alicante se incendió, y la Virgen desapareció. A la mañana siguiente, un pastor la encontró a lo alto de un latonero (árbol característico), en las ruinas del Castillo Musulmán de Agres, al sur de la población y en un emplazamiento natural con unas características espectaculares. La imagen fue llevada a la Iglesia, pero al día siguiente había desaparecido nuevamente, encontrándose en el hueco donde había aparecido el día anterior... De este modo, se interpretó que el deseo de la Virgen era ser venerada en ese mismo lugar, por lo que se construyó una humilde Ermita. A finales de 1577, se autorizó a la Fundación del Convento de la Mare de Déu del Castell d'Agres, y al año siguiente comenzaron las obras. Los franciscanos lo habitaron hasta la segunda mitad del Siglo XIX, y en él se encuentran la imagen encontrada de la Virgen en un retablo de cerámica valenciana, en un Camarín, y una espectacular imagen de Santa Cecilia.


En el ascenso, uno encuentra multitud de árboles, diferentes tonalidades de verde, cuevas entre rocas, merenderos en roca natural... Humedad y frío en términos generales, pero un frío agradable, perfecto, respirable... Simplemente genial... Propio de los mejores y más ensoñadores emplazamientos. 


Una vez arriba, y por desgracia, uno se da cuenta de que aparece cerrado al público... A pesar de que muchos eran los curiosos que nos acercábamos esa tarde (la mayoría, aprovechando la festividad), el Pórtico de hierro aparece cerrado a cal y canto, mientras algún desaprensivo se había dedicado a arrancar el papel con los horarios. Según informaciones paralelas, la Iglesia, de pequeño tamaño, se divide en dos naves paralelas de cuatro tramos sin ornamentación. Se llega a ella desde una gran escalinata cubierta. En uno de los extremos de la nave, en la parte más alejada de la entrada, se encuentra el Camarín, con una cúpula sobre pechinas.


Rodeamos el santuario por todas sus caras, y no obtuvimos ninguna posibilidad de acceso... Estaba totalmente cerrado, por lo que nuestra visita llegó hasta aquí. No descartamos regresar en un futuro, cuando podamos acceder a sus interiores, descender sus escalinatas o, quién sabe, acceder a las plantas superiores... Un lugar perfecto para ser visitado, ubicado en un paraje natural que enamora los sentidos.


4 comentarios:

  1. Es un lugar muy bonito... Lástima que no pudimos acceder a su interior. Las fotografías hubiesen sido muchísimo más geniales, :)

    Un saludo.

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  2. El tal "latonero" que pones en el texto no es otro que el LLIDONER en Valencià o ALMEZ en castellano.Nombre cientifico CELTIS AUSTRALIS.

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    1. Muchísimas gracias por la información, :)

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