martes, 22 de abril de 2014

Acuartelamiento de la Base Militar de Aitana

Bajo el lema de 'Siempre Vigilantes' se alza el antiguo Acuartelamiento Aéreo de Aitana. Desde que el Ejército decidió abandonarlo hace poco más de siete años, su estado es prácticamente ruinoso: el vandalismo y los robos de materiales han llevado al complejo a la más absoluta de las degradaciones en un tiempo récord, a pesar de la gran cantidad de posibilidades de uso público que ofrecían estas instalaciones. Ubicadas en el término municipal de Alcoleja, permanecen desocupadas desde que el Ministerio de Defensa decidió concentrar todos sus efectivos en la zona de radares (EVA 5 actual).


Montones son las historias de militares que han sucedido entre sus paredes... Y muchas más las que se cuentan: maniobras, noches en vela, disparos y puertas destrozadas sólo son algunos de los relatos que se escuchan de las bocas de todos aquellos que han tenido la oportunidad de realizar el servicio militar al ritmo del aire. Por este motivo, y tras haber echado un vistazo a algunas fotografías de sus instalaciones, haber indagado sobre su localización exacta y comprobado las posibilidades que teníamos, no podíamos dejar de acercarnos hasta allí... Tal y como nos habían contado, el complejo era tan excesivamente grande que necesitaríamos varias horas para contemplarlo en su totalidad... Y así fue. 


El camino se hizo bastante largo, a pesar de que la ruta escogida era la que menos carretera de montaña incluía... ¡Y no es para menos! Las zonas militares suelen estar apartadas de la civilización, para evitar que las maniobras generales puedan ocasionar molestias entre los vecinos... En este caso, a ni más ni menos que 1558 metros de altitud, enclavada en la cima del pico de la Sierra de Aitana, una de las más bellas montañas de la costa levantina, frente al Mediterráneo. De hecho, esta sierra alberga el vértice geodésico que indica el punto más alto de la provincia de Alicante. 


Esa tarde y, contra todo pronóstico, las puertas del escuadrón estaban abiertas de par en par... ¿Alguna maniobra programada? ¿Encontraríamos militares pululando entre sus rincones, con sus caras enmascaradas y empuñando sus fusiles? En un principio, pensamos que no debíamos entrar, pero... ¿Una hora y media de trayecto para volver a casa sin ni una sola fotografía? Ya daríamos las explicaciones más adelante si resultaba necesario... En ese momento, sólo tocaba disfrutar del abandono, intentar reflejarlo para que, después, las letras fluyeran solas, como ahora mismo...


La construcción de esta unidad comienza en el año 1957 y finaliza en 1960. Tras cruzar sus enormes portones, lo primero que vemos es la garita de vigilancia, ahora destrozada... Parece que varios disparos se han cebado contra los cristales de los cuatro costados, tumbando algunos de ellos mientras otros aguantan cogidos a sus marcos, presumiendo de agujeros, enormes heridas de guerra que les proporcionan identidad. En el suelo, una nevera aparece desmantelada, sin uso ni disfrute desde hace, seguramente, varios años.


Si alzamos la vista, podemos ver al fondo todos los edificios, a los que llegaremos siguiendo la carretera principal de la base... Numerosas construcciones cuyo funcionamiento operativo estuvo integrado en la Red de Alerta y Control de la Defensa Aérea. De hecho, hace casi 20 años, su Majestad el Rey Juan Carlos I visitó esta Unidad, a la que llegó en helicóptero pilotado por él mismo y controlado por los radares del escuadrón desde la entrada del aparato en su zona de responsabilidad... De toda esa historia, apenas quedan resquicios... Pequeñas batallitas de escuadrón resucitadas en manos de nuestros militares de cuando en cuando, las cuales han acabado por convertir el edificio en un campo de juegos.


¿Primer destino? El edificio que teníamos más próximo... Totalmente pintado en tonos camuflaje, desde fuera ya se puede percibir que todas las ventanas han sido voladas desde dentro: cristales y marcos color azul yacen en tierra firme, junto a los restos de las puertas que cerraban los acceso. En su interior, un largo pasillo nos conduce a montones y montones de habitaciones de distintos colores donde parece haber caído una bomba nuclear.


Todo está destrozado a golpe de culata, mientras las paredes han sido acribilladas a balazos... Algunos, de pintura... Otros, un poco más reales... Tanto como el agujero que dejan tras su estela. Las puertas en general han sido reventadas a conciencia, al igual que todos los baños... No queda ni un sólo sanitario en pie... De hecho, hay paredes que tampoco se encuentran en pie. Lo último que visitamos fueron los restos de una vieja cocina... Enormes desagües todavía se encuentran abiertos en el suelo, junto a las pilas para fregar.


La segunda planta no se encuentra en mejores condiciones: puertas, ventanas y baños destrozados junto a un curioso despacho del que queda una mesa, una silla y algunas estanterías. En ocasiones, las enormes ramas de los árboles se han colado por las ventanas del edificio, matando los únicos cristales que quedaban enteros. Se dice que estos escuadrones son las unidades aéreas responsables de la obtención, proceso y transmisión de datos radar para su posterior explotación por los Grupo de Mando y Control, todo ello con la finalidad de hacer posible el cumplimiento de la misión asignada al Sistema de Mando y Control Aéreo. Sin embargo, poco queda ya de eso en este acuartelamiento, pues toda la actividad se concentra en la zona de los radares.


Por el interior del edificio, nos vamos desplazando por los patios exteriores... Hasta llegar a una especie de cantina: la delata la enorme barra que todavía sigue en pie, ocultando las cocinas. Por desgracia, todo ha sido destrozado... Todo excepto la pared que conserva pegatinas de todos los escuadrones aéreos habidos hasta la fecha.


En el piso superior se alza un enorme comedor... Si bien es cierto que gran parte del mismo ha sido derribado a conciencia, todavía quedan en pie algunos bonitos mosaicos que vale la pena mostrar:


Nuevamente en el exterior, el escudo del Escuadrón nos da la bienvenida con su lema 'Siempre Vigilantes': en él, destacan un castillo con las torres rematadas por las bolas del radar y sobrevoladas por dos sombras de formas aerodinámicas que representan dos aviones y sus estelas. La base sobre la que se asienta el castillo figura un tablero de damas o ajedrez. En el año 2011 y según oficio del SEJEMA, se autorizó el uso y el modelo de Guión de esta unidad en el EVA 5, totalmente activo, pero incluyéndose el emblema del Ejército del Aire en el escudo y suprimiéndose la referencia al ACAR - AITANA.



Esta vez, y tras atravesar la pequeña pista deportiva, nos dirigimos hacia otra de las caras del mismo edificio... En esta ocasión, lo más parecido a un garaje para guardar automóviles se alza ante nosotros, bastante limpio, por cierto. Las estancias a las que se puede acceder desde aquí no han tenido muy buena suerte que digamos: zonas quemadas, baños irreconocibles y algún que otro mosaico de azulejos que refleja acciones de guerra... Por suerte, estos mosaicos no han sido dañados.


La capilla también está irreconocible: todavía pueden distinguirse dos atriles al fondo así como los restos del sagrario, que parece haber sido quemado. Por desgracia, el techo ha cedido, dejando entrever las cañerías del piso superior y montones de plantas de plástico arrinconadas junto a los escombros... Ni resto de bancos y, por suerte, tampoco de imágenes religiosas: sólo destrozo y restos de cristales camuflados con bonitas pegatinas que simulaban vidrieras de colores.


¿Siguiente destino? La enfermería, más conocida en el mundo militar como 'Botiquín'... Tras una puerta en la que se avisa del peligro de radiación, todo aparece también totalmente arrasado, incluso el cuarto de la Limpieza, que todavía alberga un lavamanos. Al fondo, algunos armarios permanecen abiertos, mientras un planning de 2006 no se ha movido de su destino en los últimos 8 años... Por desgracia, se hacía imposible continuar avanzando y decidimos dirigirnos a otro edificio diferente.


A pesar de que el siguiente edificio tenía una mejor apariencia, los interiores no han sido especialmente respetados. Las escaleras junto a la entrada nos invitan a subir directamente a la planta superior, donde varios pasillos albergan numerosas habitaciones, algunas de ellas en bastante buen estado... Otras, sin embargo, han sido partícipes en numerosos tiroteos, tal y como lo muestran algunos dibujos como éste:


En los cuartos de baño parece haber sucedido un verdadero bombardeo: los tabiques están en el suelo mientras los falsos techos recogen unos bonitos lugares para esconderse en medio de una simulación de tierra hostil...


La Sección de Automóviles escondía numerosos y muy interesantes secretos... Restos del desguace de vehículos se agolpan por los rincones, rodeando el foso de reparaciones y en su mismo interior, al fondo de su profundidad. Justo a la entrada de las oficinas, un cartel con nombres escritos aparece destrozado en el suelo... Después, en su interior, todavía existe numerosa documentación, al igual que llaves de vehículos y camiones... También los restos de una guía telefónica válida para el interior del cuartel:


Tras atravesar las cocheras exteriores, nos acercamos a una especie de jardín botánico... Ahora mismo muy descuidado, pero seguramente vistoso en su día, rodeado de árboles y demás zonas verdes. ¿Qué encontramos tras él? Una enorme Sección Canina, con casetas independientes para perros de un tamaño considerable, todas ellas separadas entre sí y con servicios individuales: zona de juegos individual (además del jardín exterior), zona para comer independiente... ¡Todo un palacete para los peludos! Al fondo, en las oficinas, una enorme pizarra refleja los nombres de los últimos perros al servicio de la patria que residieron en esta sección... También numerosa documentación de los animales, algunos póster, manuales e, incluso, un diario de 1998.


Por suerte, tuvimos la oportunidad de ver todo el complejo bajo la luz del sol: edificios, cocheras, cantinas, bombas de agua... De todo un poco, que valió la pena fotografiar para hoy poder mostrarlo abiertamente. Puede que volvamos a lo largo de este año... ¿Quién sabe? Ahora mismo, sólo me queda denunciar su deplorable estado y esperar que estas instalaciones puedan ser recuperadas más adelante para unos fines más lícitos que el saqueo...

9 comentarios:

  1. Hay que ir vero! a investigar! ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Sí, este lugar es maravilloso! :)

      Eliminar
    2. Sepuede visitar hay ke pedir permiso?

      Eliminar
  2. Se ve muy wapo esto seguramente ire a verlo con unos amigos el mes que biene. En mi zona hay una que se llama la base militar la salada en el toro a 15km dentro de la montaña

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un lugar muy interesante, con una historia ufológica por descubrir. No olvides traer muchas fotografías, :) La base que mencionas también la conocemos, pero nos coge bastante lejos... Igual algún día nos animamos y ¡a recorrer la comunidad! :)

      Eliminar
  3. Comentar que yo estuve en febrero de este año y la placa de "Siempre Vigilantes" la han reventado literalmente y había una zona entera que había sido quemada. Se me removían las entrañas y la conciencia al ver unas grandísimas instalaciones que podrían haber sido usadas para cualquier tipo de actividad de montaña haber acabado totalmente destrozadas y sin ningún uso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En realidad, las instalaciones siguen activas de manera esporádica para la realización de maniobras militares, quizá de ahí su deplorable estado de conservación. Una pena que el emblema de "Siempre Vigilantes" ya no esté, era su símbolo de distinción... Nos encantaría regresar a verlo, pero sentiríamos mucha pena al encontrarlo así.

      Eliminar
  4. Hola! Acabamos de estar por ahí y hemos grabado y hecho fotos. Nos ha llamado la atención que en todos los edificios han pintado en grande "ZONA MIITAR ABANDONADA. PROHIBIDO EL PASO. RD 689/78. EDIFICIO EN RUINAS. PELIGRO DE DERRUMBE." Eso casi nos hecha para atrás a la hora de entrar, pero ya que estábamos allí, había que arriesgar.

    La verdad es que me ha impactado bastante verlo todo tan reventado cuando no lleva tanto tiempo abandonado. Respecto a los azulejos de la cantina con las pegatinas, la mitad están rotos en el suelo, el mural del burro no lo vimos pero el de la pista con el escudo está reventado. Solo hay una agujero. No queda ni un azulejo.

    La zona de la capilla y alrededores está quemada. No se ve nada. Los techos quemados y en el suelo y todos los cristales en el suelo.

    Da pena ver como la gente que entra no respeta nada y cada vez está peor.

    Tengo mucho material grabado pero no se si hacerlo público por el hecho de que se haga más famoso y vaya más gente a destrozarlo o llevarse lo poco que queda.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola compañero! Una completa lástima que el edificio se encuentre en un estado tan deplorable, aunque es muy previsible que siga en activo para la realización de maniobras militares. Hace mucho tiempo que no lo visitamos, aunque nos apenaría mucho verlo en ese estado.

      Las grabaciones y las fotografías puedes hacerlas públicas siempre que no reveles la ubicación del lugar. Nosotros lo llevamos haciendo un tiempo, en vistas del vandalismo que ha ido afectando a numerosos rincones que conocíamos.

      ¡Un saludo y bienvenido!

      Eliminar