viernes, 9 de mayo de 2014

Antigua Fábrica de Prefabricados de Hormigón

La crisis económica ha hecho estragos: familias enteras en situación de desempleo, personas durmiendo en la calle y pasando hambre, urbanizaciones de lujo inacabadas y expoliadas, empresas que se vienen abajo... España va a la deriva desde hace más de una década y a nadie parece importarle. Estamos cansados de ver las noticias, comprobando cómo el CNP echa abajo las puertas de las casas para desahuciar a los antiguos propietarios... Y nos quejamos, pero, ¿qué más pueden hacer? Tampoco nos ponemos en su lugar: muchas son las funciones del cuerpo, pero entre ellas figura la de obligar a abandonar la vivienda a aquellas personas que no son propietarias... Al igual que en el reglamento del resto de los mortales parece venir escrito a fuego "Destroza, que para eso está abandonado." Me parece indignante que aprovechemos cualquier agujero para hacerlo más grande, para introducirnos donde no nos llaman y para destrozar todo aquello que vemos, sin ni siquiera preguntarnos si tiene dueño o si ese dueño pretende volver... 


Por este motivo, hoy no pienso dar localizaciones acerca del lugar por el cual nos hemos movido... Lo encontramos en bastante buen estado, a pesar de muchos ya habían pasado por allí a tomar prestado algunos de los objetos y materiales. Nos quedamos en el interior de la provincia de Alicante, eso sí, y seguramente muchos de vosotros reconoceréis el lugar, pero no vale la pena decirlo a los cuatro vientos... Se trata de una Antigua Fábrica de Prefabricados de Hormigón perteneciente a una muy conocida cadena que, por lo visto, se vio obligada a echar el cierre y a salir de allí con lo puesto, poniendo en venta los terrenos con la esperanza de ganar algo de liquidez para continuar su actividad empresarial en algún lugar donde el futuro no fuera tan oscuro. En principio, el recinto, ubicado en un lugar muy transitado, se encuentra totalmente vallado, lo que implica un acceso muy complicado si acaso lo planteamos... Sin embargo, muchos han sido los que ya han decidido poner alguna de sus patitas en este terreno para hacerse con algunos de los bienes que se conservaban.


Casi todos los almacenes del complejo tienen nombre propio... Seguramente para facilitar su identificación cuando uno estuviere trabajando en la empresa. Sin embargo, el primero que visitamos carecía de denominación, pero tampoco importaba: lo realmente relevante era su deplorable estado... La uralita chocaba entre sí provocando un ruido ensordecedor, mientras todo a tu alrededor se encuentra desubicado... Sacos de cemento, escombros y restos de todo un poco se arremolinan en una nave que ha caído en el olvido... Tanto o más que sus oficinas, en las que podemos encontrar los restos de un baño y montones de documentación que han sido quemados... 


El ALMACÉN 1 no ha sufrido una mejor suerte... Se trata de un almacén en toda regla, con áreas de trabajo claramente diferenciadas por carteles y un conjunto mayor de oficinas... Habitaciones laberínticas interconectadas las unas con las otras... Todo un reino de oscuridad en el que destaca la gran cantidad de documentación confidencial que no ha sido destruida: cheques en blanco (y firmados), fotocopias de documentación de vehículos, disquetes y cientos de propagandas y publicidad distribuida en pegatinas y etiquetas adhesivas. Por desgracia, las pintadas rojas cubren absolutamente todo... Aunque supongo que hay que dar gracias de que todavía no se hayan llevado el cobre (tiempo al tiempo). 


Al fondo de estas oficinas, se alzan los enormes cuartos de baño... Posiblemente, mixtos. Incluyen tanto retretes a puerta cerrada (lo de la puerta lo digo con ironía porque ya no existen) como urinarios masculinos e, incluso, duchas separadas... De los lavabos no queda absolutamente nada...


Tras nuestra breve visita, nos dirigimos hacia la NAVE PLACAS... Enorme y con un techado prácticamente intacto. Los enormes agujeros en el suelo nos dicen que la grúa, anclada en los mismos, ya ha sido retirada, esperemos que por los propietarios de la empresa, para darle un mejor uso. Las oficinas en este caso son, simplemente, enormes, y cuentan con varios pisos de altura... En ellas destacaría, además de los cuartos de baño (varios) y las salas de espera (algunas conservan el mobiliario), la enorme sala de juntas... Todavía conserva los tablones de corcho y algunos proyectos que, por lo visto, nunca salieron a la luz... La documentación está más desperdigada si cabe e, incluso, también calcinada. 


La NAVE PANELES ofrece unas vistas de las que me enamoré al instante... Sus intactos techos, sujetos con hierros de color rojo, le otorgan un aire solitario a la vez que interesante. En ella no encontramos oficinas, pero sí materiales que nunca salieron a la venta... Gruesas paredes de hormigón prefabricadas se amontonan por todas partes, al igual que escaleras, todo ello junto a viejos contenedores de basura, bidones y restos de vallas. 


Justo al lado, a la derecha, podemos identificar una especie de edificio anexo, al lado del muelle de carga de los camiones... Era pequeño y prefabricado. Pensamos en que serían las oficinas, pero no tenían absolutamente nada en su interior, como si nunca hubiesen sido finalizados... Seguramente reunirían material o, quién sabe, sería el lugar donde los trabajadores podían cambiarse de ropa... Las paredes aparecen en hormigón vivo y, por lo visto, nunca han sido pintadas... 


En el camino de vuelta, y pensando nuevamente en la inmensidad del complejo (pobres de aquellos que tuvieran que recorrerlo entero para llegar a su puesto de trabajo), encontramos un nuevo conjunto prefabricado... En primer lugar, los ASEOS, pequeños pero bastante bien conservados, con duchas incluidas pero sin grifos... Y, lo más llamativo es que no hay señal alguna de que hubiese habido grifos en alguna ocasión... ¿Cómo se ducharían entonces?


Junto a estos cuartos de baño encontramos un LABORATORIO... Muy sucio y totalmente pegajoso... Pero nos dio la oportunidad de tomar fotos tan originales como ésta: 


Por último, encontramos la OFICINA... Con bastante dificultad de acceso. Ya no me refiero sólo a la zanja tan profunda que ha sido abierta en el contorno de la construcción (que implicaba dar un salto considerable) sino a la cantidad de mobiliario y documentación desparramado por todas partes. Esa documentación, es decir, kilos y kilos de papel y cartón, se amontona hasta en el cuarto de baño privado, incluyendo hasta material fungible sin estrenar... 


Nuestra visita estaba llegando a su final, no sin antes adentrarnos en una especie de cocheras... No lo tengo del todo claro, pero los enormes portones y los planos inclinados parecen delatar esta función. Dentro apenas se han salvado las paredes... A pesar de que puertas y ventanas han sido tapiadas, ya no queda nada esta especie de talleres: ni herramientas, ni estanterías... Sólo desolación. 


Las horas habían pasado y la noche comenzaba a caer... Por este motivo, decidimos abandonar el recinto por donde habíamos entrado, deseando que aguante durante mucho tiempo en este estado... Sin expolio, sin vándalos y con todas sus paredes en pie... Esperando que alguien desee adquirirlo para darle vida nuevamente. 

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