martes, 5 de agosto de 2014

Sanatorio Anti Tuberculoso de Sierra Espuña - Testimonios Reales

Cuando decidí poner en marcha este proyecto lo hice con la intención de narrar historias y vivencias en primera persona... Nuestra primera visita al Preventorio de Aigües constituyó un antes y un después en nuestra forma de contemplar la belleza; de este modo, con un poco de documentación y algún que otro testimonio, conseguimos ir dándole forma a lo que hoy podéis ver: fotografías, abandono, encanto y, sobre todo, kilómetros. En ese sentido, el Sanatorio de Sierra Espuña ha sido uno de nuestros destinos preferidos y el cual aparece marcado en nuestro mapa con una chincheta diferente... ¿Por qué? Su ubicación escondida entre montañas, la humedad del ambiente, la coloración verde de todo cuanto se observa y ese silencio sepulcral pueden convertir la visita en algo inigualable. En un futuro no muy lejano volveremos a poner rumbo hacia ese parque natural, con la intención de involucrarnos nuevamente en su historia...


El comienzo de este sanatorio va de la mano a los estragos que la tuberculosis causaba entre los más pobres... Reclusión y aire puro parecían ser los mejores alivios en 1913, época en la cual hasta los propios vecinos ayudaban a construir la enorme edificación que concluyó en 1934. 200 camas y 50 empleados que trataban a diario con enfermos de todos los grados... Cuenta la leyenda que, la mayoría de los enfermos, acababa subiendo a la planta alta y muriendo tras una larga agonía, llegando una vez por semana el carro del sepulturero del Cementerio para recoger los cadáveres. Macabro, ¿verdad? A su vez, el edificio también servía de hospital a los vecinos de la zona, pero tras el descubrimiento de la estreptomicina y la mejora en los tratamientos de tuberculosis, fue declarado como 'no rentable' y echó el cierre en 1962... Un año después, pasó a ser una Escuela-Hogar, aunque cerró para volver a rehabilitarse como Albergue Juvenil su ala izquierda, allá en los años 80. Evidentemente, su éxito también fue inexistente, por lo que su cierre definitivo llegó en 1995.


Desde entonces, son muchos los que se acercan hasta allí en busca de fenómenos paranormales, fotografías inquietantes o psicofonías aterradoras... Y algunos de ellos lo consiguen. Hace unos días, Esther R., vecina de Crevillente (Alicante), nos hizo llegar dos misteriosas fotografías que quería mostrar al mundo... Nos cuenta que siempre le ha gustado visitar lugares abandonados o de historia paranormal, pero hasta que no logró encontrar a alguien que compartiera sus gustos, no tuvo oportunidad de hacerlo. Finalmente, decidió desplazarse junto a su amigo Daniel F., fotógrafo de Elche, hasta el antiguo Sanatorio de Sierra Espuña, comentándonos lo siguiente:


"(...) Me encantó el sitio. Era de día, y todas las fotos salían claras... Hasta que buscamos un pasillo (el único oscuro) para captar algo. (...) Estaba medio tapiado, como si lo hubieran querido separar del resto del edificio por alguna razón. En el suelo había unos ladrillos que habrían dejado para poder saltar al otro lado. Una vez saltamos, era un largo pasillo con paredes grises, dos habitaciones al lado izquierdo y una última al fondo. Yo entré a todas las habitaciones del resto sin problema, pero en éstas algo me decía que no... Sí, tenía miedo, me daban rechazo, no sé si por la oscuridad o por otro motivo que aun desconocía. Cuando pasamos a la altura de la primera a nuestra izquierda notamos un tremendo frío, aquello era como si hubiera dentro un congelador abierto. Se me erizó el bello pero, aún así, continuamos; dimos dos pasos y me dice mi compañero: "(...) he notado algo. Me han tocado la espalda." Le miré y, con el miedo dentro, volvimos a saltar al otro lado. Él se puso a hacer más fotos por allí fuera, pero yo le dije: "Vuelvo a entrar." Él me pidió que no lo hiciera pero no le hice caso (...). Ahora me encontraba otra vez en ese frío y tenebroso pasillo. No tuve el valor de entrar a las habitaciones, ni siquiera de ir hasta el fondo del mismo. Lo que sí hice fue hacer fotos: hice unas 30 en un minuto y volví a saltar. De camino en el coche todas salían igual... O sea, nada. Todas excepto una, la penúltima: una fuerte luz llamo mi atención y amplié... El resultado es éste y, desde entonces, tengo la espinita de qué puede ser y la esperanza de oír que es algo..." 



Resulta evidente que, en la anterior fotografía, todo lo que vemos podría considerarse normal: un pasillo oscuro, pintado en parte de negro y casi subterráneo, que abre tras de sí diversas estancias hasta llegar a una ventana. Se trata de la zona no rehabilitada del edificio y, por la luz que entra, se puede intuir que fuera es de día y que que el ambiente es soleado. Sin embargo, la siguiente nos muestra un resultado muy diferente: está tomada unos pasos más adelante, y es algo que podemos comprobar con las simples pintadas en las paredes o con la posición de la caja. El flash también es de inferior calidad, pero no por ello impide alumbrar el pasillo en su totalidad, centrándose en el hueco final de la puerta y no en las esquinas superiores, como en el primer caso. Es en ese momento cuando se consigue captar una curiosa nebulosa al fondo, rodeando la luz de la ventana de una forma muy peculiar, mientras un halo de luz recto cae del techo hasta el marco superior de la antigua puerta... Extraño, ¿verdad? Además, si a ello sumamos la segunda parte del testimonio de nuestra lectora, puede resultar aterrador:


"(...) Cuando he puesto que él notó que le tocaron en el pasillo, después salí a la misma puerta de la calle a fumar (...), porque tengo tanto respeto que ni fumo dentro de esos sitios. Llevaba una mochila colgada de un hombro, la abro y, cuando voy a sacar el tabaco, el móvil, que estaba al fondo de la mochila, bloqueado marca solo 666. Nos quedamos de piedra: se dio solo a la llamada de emergencia y justamente se marcó ese número tres veces. ¿Casualidad? No sé... Lo que sí sé es que pasó, que tengo un testigo y que, después ni antes, el móvil se ha vuelto a marcar solo (...)." 



Diferentes han sido los testimonios recopilados a la hora de valorar ambas fotografías. El primero, el de Nicolás G., residente en el antiguo sanatorio en su etapa de escuela-hogar. Durante los cinco años que permaneció allí tuvo la oportunidad de conocer todos sus rincones y secretos a la perfección, siendo su impresión siempre muy positiva. Según nos comenta, el cementerio se desmanteló cuando se constituyó como colegio, y apenas quedan restos de algunas lápidas... Por su parte, la zona del sótano del ala derecha, es decir, el antiguo mortuorio de su época como hospital, fue transformado en gimnasio, por lo que ya aparece todo limpio... Curiosamente, las fotografías están tomadas en esta última zona, es decir, el antiguo mortuorio... Él mismo nos lo corrobora:

"(...) Es el ala derecha del edificio, concretamente, el sótano. En esa zona estaba el gimnasio, la carpintería y, supuestamente, el tanatorio. De éste ultimo, la puerta siempre estaba abierta, y nosotros esta zona la utilizábamos mucho para jugar al escondite (...). Además, esa es la zona mas húmeda y fría, sobre todo se acumula todo el agua del invierno, por lo que, durante todo el año, hace mucho frío. Nosotros, en la época de calor, bajábamos los colchones y dormíamos allí (...)." 



Rocío T. es también una apasionada de la fotografía y de los lugares abandonados... Cada semana realiza visitas muy interesantes a lugares recónditos, siendo Sierra Espuña uno de sus predilectos... ¿Por qué será? Como compañera de batallas de la página de Lugares Abandonados, decidimos mostrarle ambas fotografías para que también ella nos diera su opinión. A raíz de ello, nos comenta: 

"(...) Bien era de día y la luz que se ve es porque al final del pasillo hay un agujero en la pared y entra la luz del día, o bien es un reflejo del flash de la cámara o la linterna... O es alguna forma en la pared o algún objeto de color blanco que, junto al flash de la cámara, hace ese efecto. Si no me equivoco, es en los subterráneos, en el ala antigua, que hay que subir por una pared medio derrumbada para acceder. Me parece la zona más interesante del lugar, y alguna vez he presenciado cosas extrañas en esa zona, pero no lo relacionaría con la foto (...)." 



Sin embargo, y contra todo pronóstico, Rocío decide contarnos una serie de experiencias que han tenido lugar, casualmente, en ese tétrico sótano:

"(...) El DPP dio una lectura de 66.6 en esa zona, y se apagó solo... No se volvió a encender hasta que salimos del edificio y llevaba una pila nueva (...). También otra vez, grabando con la grabadora y a la vez escuchando con los auriculares, pregunté: "¿Estás aquí?" Y escuché: "Arriba." La sensación de frío siempre está en esa zona, pero es lógico estando en la montaña y, encima, en el sótano del edificio, con la humedad que hay allí (...). También una vez fue mi novio con compañeros de trabajo y, al entrar a una habitación, se les cerró la puerta de golpe y les era imposible abrirla desde dentro, por más que lo intentaban. Por suerte, dos personas quedaron fuera y consiguieron abrirla a patadas desde allí... Nosotros somos bastantes escépticos con esas cosas (...). Ya tengo yo que ver u oír las cosas bien claras para empezar a creer que pasa algo raro (...): Pero no puedo negar que ese tipo de cosas te dejan dudando y es difícil encontrar la explicación (...)."


Tampoco hemos podido dejar de contar con la opinión de Alan P. Como administrador de la página Lugares Abandonados, es evidente que tiene un olfato especial para identificar el misterio. Además, desde aquel día que decidió cedernos algunas fotografías para mostrar al mundo uno de los escenarios de 'Berenice, Préstame tu Sangre', se ha convertido en un compañero esencial. Fincas abandonadas, el Hostal El Cónsul, el Preventorio de Aigües o la Torre de Cabrafich han sido sus últimos destinos, aunque también reconoce haber visitado este antiguo sanatorio en numerosas ocasiones, ya no sólo con la finalidad de tomar fotografías sino de grabar lo que las voces quieran comunicarle. Él no sólo nos habla de las fotografías, sino que decide contarnos una experiencia escalofriante:  

"(...) La foto de la izquierda no tiene nada extraño (...) y la de la derecha, si no es un fallo, parece más raro, ya que parece que se proyecta la estela de luz dentro del propio pasillo hacia arriba. Lo del frío puede ser más lógico: está en la parte de abajo, el ambiente cambia, todo está más oscuro y te puedes sugestionar. (...) La última vez, nada más entrar dentro del recinto, me dice mi madre: "Tengo la sensación de que, en la última planta del fondo, hay un hombre que nos está mirando." Me quedé mirándola sin darle importancia porque yo no vi nada... Y, a la semana siguiente, viendo Cuarto Milenio, estaban hablando del sanatorio y ponen una foto de un "fantasma" que parecía un doctor (...), que estaba exactamente en el mismo balcón que me dijo mi madre. Tuvo la sensación de que en ese balcón la estaban observando y, a la semana, sale una foto de un supuesto fantasma en el mismo lugar (...)." 



Si seguimos buscando testimonios interesantes, Almudena G. nos traslada a un mundo fantástico lleno de abandono, muertes, enigmas y demás historias negras a través de Wymering, su misterioso blog. Esta alicantina enamorada de las historias inacabadas también ha tenido su oportunidad en Sierra Espuña, y ha aprovechado la coyuntura para relatarnos su experiencia: 

"(...) La primera vez que estuve yo lo pase bastante mal. Fue en Agosto, serian las 4 de la tarde, no se oía nada que no fueran las ventanas y puertas del sanatorio abrirse y cerrarse sin parar (...): en mitad de la naturaleza de la fantástica Sierra Espuña, sólo se sentían esos escalofriantes sonidos. Estaba más sola que si fuera de madrugada. Entré en el interior, no sin pensarlo dos veces (...). Miré hacia los pasillos y quise salir corriendo; no había visto nada, pero se me hizo imposible aguantar entre sus cuatro paredes. Me latía muy fuerte el corazón (...). Salí hacia uno de los balcones, como en una reacción impulsiva, para dar una bocanada de aire puro. Tenía sudores fríos (...), no pude seguir allí adentro (...). Había hecho muchos kilómetros para llegar pero algo me impedía entrar... He vuelto a ir muchas veces y nunca me ha vuelto ha pasar, e incluso me he sentido como en casa, pero ese día no sé lo que había, algo que no quería que yo estuviese allí." 



Cuando le preguntamos por las fotografías, Almudena no tarda en identificar la zona donde han sido tomadas:

"(...) Esa zona es la del sótano, allí se dan muchas luces y sombras, partes rotas que hacen que entren algunos rayos de sol que hacen parecer lo que no es. Yo creo que es el sol que entra por esa zona (...). Si no me equivoco, esa es la tapia rota que da acceso a la zona inhabilitada del sótano. Detrás de esa tapia hay una puerta por donde entra bastante luz (...). Yo creo que es eso, pero no lo sé (...)."



Por curiosidad, también solicitamos la opinión de Grupo Zero Investigación, grupo valenciano dedicado a las investigaciones de carácter paranormal, así como del estudio y captación del fenómeno. Han realizado investigaciones muy interesantes y con unos resultados increíbles, por lo que nos dirigimos a Iván L. para que observe las fotografías. El compañero nos da una explicación científica para el fenómeno de la fotografía:

"(...) Pienso que puede tratarse de un fallo en la lente. Yo tengo fotos con luminiscencias muy bestias parecidas a esta, hasta con formas humanas, y gente que sabe de fotografía me explicó que se debe a que en escenarios con poca luz, el obturador (...) se abre más y realiza más tiempo de exposición para captar toda la luz que hay, y de ahí que a veces ocurran estos fallos. Es la única explicación plausible que se me ocurre (...)."



Quería cerrar este pequeño capítulo no sin antes contar también mi experiencia personal. Todavía recuerdo aquella oscura tarde buscando este singular emplazamiento en medio de montañas y oscuridad. De hecho, tuvimos la oportunidad de coincidir con un grupo de adolescentes que buscaban fantasmas los cuales, sin saber por qué, huyeron despavoridos poco después de descender a los sótanos... Curioso, supongo. Nosotros también bajamos, y no recordé mis sensaciones hasta ver las fotografías de la compañera Esther: cuando decidimos poner rumbo hacia el sótano, el ambiente cambió notablemente, tal y como han reflejado todos los testimonios... Ya no sólo era el frío o la oscuridad, era ese pasillo con una especie de tabique que separaba la zona rehabilitada de la que todavía era un hospital.



No saltamos hacia el otro lado... No sé si por no querer dañar el patrimonio o porque, realmente, teníamos la sensación de que algo nos lo impedía. También es cierto que el muro, en aquellos entonces, era mucho más elevado y, la caja que vemos en las fotografías de Esther, en ese momento, estaba antes de saltar al otro lado. Sí que tomamos algunas fotografías... A la estancia, al montacargas y al inicio del pasillo, pero preferimos unirnos al grupo de adolescentes y cambiar de rumbo. Las sensaciones en aquella zona no me resultaron del todo gratas: agobio, taquicardia... Y todo ello desconociendo que los mortuorios se hallaban en aquel viejo sótano.


Esperamos, de todo corazón, que os haya gustado esta particular investigación... Gracias a ella he conseguido reunir testimonios increíbles cuando hablamos del antiguo Sanatorio Antituberculoso de Sierra Espuña. ¿Sucederá lo mismo cuando preguntemos por el Preventorio Antituberculoso de Aigües? Muy pronto lo sabremos... 

9 comentarios:

  1. Hola, nosotros estamos pensando en ir y leyendo este post se nos han puesto los pelos de punta. Quisiera saber si hace falta algún tipo de permiso o se puede entrar tan ricamente al lugar.

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  2. Hola,

    Yo iré hoy con unos amigos; llevaremos cámaras de vídeo (y/o móviles), linternas, y tal vez alguna vela para darle un toque más tenebroso.

    Si alguien tiene pensado ir hoy, que conteste a este mensaje. Tal vez nos podremos ver allí :D

    Un saludo.

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  3. Hola Verónica,

    Efectivamente, anoche estuvimos allí; No es la primera vez que vamos (esta es la tercera vez que voy)

    La primera vez que fui fue la más chocante y la que más me gustó. La segunda vez fui de día con mis padres y mi hermana porque lo querían ver (no es plan de ir con la familia de noche ... ejem! no es lo mismo. jeje)

    Y esta tercera vez, pues estuvo bien, pero ya lo tenía todo muy visto pero aún así pasamos un buen rato ... por cierto, los momentos en los que más miedo pasamos fueron cuando entrabamos en alguna habitación y nos encontrábamos con algún murciélago ... entonces si gritábamos.

    Fotos tengo algunas en el móvil :D Las tengo que revisar en el PC.

    ¡Un saludo!

    Cristian/Anónimo.

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    1. Nos alegramos de que la visita haya sido tan satisfactoria, Cristian :) Suponemos que, de no ser por los murciélagos y los palomos, la hubierais disfrutado mucho más. De todos modos, el sanatorio va a seguir ahí por mucho tiempo para que podamos visitarlo sin problemas y fotografiando aquello que nos guste.

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  4. Alguien sabe qe capitulo de cuarto sale este sanatorio? O la fecha en qe salio?

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  5. Hola, yo he estado allí, la primera vez con 3 amigos y de noche, grabe una psicofonia, la segunda vez fui solo pero de día,subí el vídeo a youtube y al año y pico un investigador me llamo para decirme que tenia grabado unas cuantas psicofonia y yo sin saberlo.La tercera vez volví solo y de madrugada, esa vez vi una figura de un hombre transparente en dos ocasiones. Dentro de 4 días voy a volver otra vez solo y de madrugada, ya colgare ese video en youtube.

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    1. ¡Hola Fernando! Estamos deseando ver esos vídeos para poder escuchar esas psicofonías. ¿Podrías pasarnos los enlaces? Escríbenos a excursionesparanormales@gmail.com para poder compartirlos en la página de Facebook. ¡Gracias!

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  6. hola el domingo estuvimos en el sanatorio y nos paso algo rarísimo con algunas fotos , ademas fue en el mismo pasillo del articulo. De pronto nos aparecen rallas en la fotografía , con unas sombras y unas marcas y la siguiente fotografía salir totalmente verde y muy oscura.

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    1. Hola, Luis. ¿Te gustaría compartir con nosotros esas fotografías? Sería interesante poder valorarlas con los distintos compañeros. Te invito a que, bien las envíes a excursionesparanormales@gmail.com, bien nos busques en Facebook (http://www.facebook.com/excursionesparanormales/) para poder mostrarlas y que unos expertos puedan valorarlas (siempre citando tu autoría). ¡Esperamos tu mensaje!

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