domingo, 15 de marzo de 2015

Acueducto Els Pontets

Por más que pasen los años, hay lugares que nunca perderán su encanto, ese pequeño toque capaz de enamorar a cualquiera... Su ubicación es idónea, y el enclave, sencillamente embriagador. Lástima que hoy en día continúe siendo parte de una carretera muy concurrida por vehículos a motor y que la restauración llevada a cabo hace unos siete años fuese tan polémica, pero de ello hablaremos más adelante... Ahora queremos ocuparnos directamente del Acueducto Els Pontets, que todas nuestras atenciones se centren en la belleza del atardecer que desde allí fue posible captar hace unas semanas. A veces me pregunto cómo es posible tardar tanto tiempo en descubrir algo tan próximo, pero nunca es tarde si el resultado es tan satisfactorio. 


Ubicado en un pequeño municipio de la provincia alicantina, este sistema permite aprovechar el agua en una de las zonas más subáridas de la Península Ibérica. De hecho, cada una de estas obras, de alto valor arqueológico y etnológico, refleja la escasez de agua de estas tierras, cuyas gentes vivían de una agricultura pobre complementada con los trabajos del esparto y el cáñamo, lo que les llevó a construir ingentes obras de ingeniería. No es más que la técnica de extracción de agua por medio de qanats, es decir, perforar el terreno por medio de galerías hasta llegar a encontrar el manantial. Con ello, el agua discurre por efecto de la gravedad y llega al punto de destino, donde, en ocasiones, la topografía obliga a los qanats a aflorar en acequia descubierta o, como en este caso, en acueductos. Curioso, ¿verdad?


Durante el tiempo que pasamos contemplando su estructura, el paso de vehículos llegó a ser verdaderamente molesto. De hecho, resultó necesario apartarse en numerosas ocasiones, y las fotografías no fueron las que verdaderamente hubiésemos soñado: la luz era escasa y trepar por la montaña no era tarea fácil. Sin embargo, conseguimos captar la mayoría de sus detalles a la luz de un atardecer rosado, casi púrpura, típico de los meses de febrero y que nos obligó a quedarnos allí hasta el mismísimo anochecer. 


La construcción del Acueducto Els Pontets se remonta a los árabes, allá por los siglos X y XI. La estructura que hoy vemos, sin embargo pertenece a dos época diferentes a lo largo de la historia: la estructura que nace desde el terreno hasta los arcos pertenece al periodo comprendido entre los siglos XIII y XIV, mientras que los arcos datan de 1908. Según cuentan, esta canalización hacía que el agua de la sierra pudiese llegar hasta la población, siendo muy gratificante para las cosechas y para los ciudadanos del municipio, haciendo funcionar los antiguos molinos de harina y aceite, hoy en día ya desaparecidos. De hecho, y como curiosidad, en la actualidad se ha convertido en el punto de partida de muchas de las rutas montañeras que se realizan por la sierra. 


En el año 2008, hace alrededor de siete años, fue restaurado con un presupuesto total de 146.158,73 euros. De hecho, y debido a las críticas que podría recibir por parte de la oposición en la legislatura de aquel momento, en un principio se dijo que el proyecto no alteraría las características originales de esta construcción de origen islámico, sino que perseguiría devolver a la infraestructura sus rasgos primitivos, manteniendo y recuperando el puente y la urbanización del entorno con la finalidad de evitar un futuro riesgo de derrumbamiento. 


Sin embargo, lo que un principio apuntaba a una sencilla rehabilitación, no quedó exento de polémica: según dicen, su arco inferior del siglo XI fue destruido por completo realizándose una nueva vuelta. A su vez, la ornamentación, también árabe, y la arcada superior (del siglo XVIII), fueron enlucidos y deformados con una argamasa de color cremoso. Las piedras rústicas de la vuelta también fueron pulidas, siendo las más altas casi inapreciables. 


¿Significa ésto que una rehabilitación ha acabado con parte de nuestro patrimonio? No tuvimos oportunidad de conocerlo antes de 2008, pero algunas fotografías demuestran que, aunque se ha preservado la estructura original, tan sólo ha sido eso: esa especie de hormigón ha cubierto casi por completo los detalles más importantes de su historia, esa panorámica de construcción pieda a piedra, que en aquellos momentos ya amenazaba con venirse abajo, ella y todas las pintadas que la cubrían...



No conocemos cuál será su futuro, pero sí su presente... Y es eso con lo que debemos quedarnos: 


2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho el artículo. Desconocía el sitio y tanto las fotos como las descripciones son todo un hallazgo. Enhorabuena!

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchísimas gracias, José Luis! Nos alegramos muchísimo de que te haya gustado y de que hayas disfrutado con la lectura del artículo, :) ¡Es un lugar muy hermoso!

      ¡Saludos!

      Eliminar