jueves, 2 de abril de 2015

Sanatorio Antituberculoso de Sierra Espuña - Segunda Visita (Tercer Aniversario)

En Excursiones para Normales sumamos un año más a nuestra trayectoria... Y ya van tres: tres años descubriendo para vosotros nuevas rutas, recorriendo los lugares más secretos y ofreciendo historia, fotografías y testimonios de primera mano, todo ello con la única finalidad de compartir momentos únicos con vosotros, lectores que estáis ahora mismo detrás de la pantalla esperando todo lo que os regalamos con cada nueva visita. Para celebrar nuestro aniversario hemos decidido fijar un destino conocido por todos y al que deseábamos volver: el Sanatorio Antituberculoso de Sierra Espuña o, mejor dicho, los restos de aquel viejo edificio que albergó a enfermos de tuberculosis y lepra en la zona entre 1917 y 1962.


Ese día no íbamos solos... Un grupo de seis personas nos desplazamos hasta lo más oculto de un paraje natural que lucía más verde que nunca con una única intención: ser capaces de captar, de ver, de oír o, sencillamente, de sentir... Por este motivo, decidimos pasar el día allí, cargados de ilusión, además de nuestras cámaras, móviles, grabadoras, linternas y comida. En nuestro caso, era la segunda vez que fijábamos este destino, por lo que conocíamos bien el camino y conseguimos llegar en la mitad del tiempo previsto.


Las previsiones meteorológicas iniciales eran devastadoras: entre 10 y 15 grados de temperatura máxima, mientras la lluvia inundaría todo cuanto veríamos esa mañana... Sin embargo, y de una forma muy curiosa, el ambiente se iba aclarando a nuestro paso, regalando una imagen abrumadora de todo cuanto veíamos: cielos despejados, nubes con apariencia algodonosa y una temperatura bastante agradable. ¿Qué más podíamos pedir? Sólo una cosa más: disfrutar de este lugar en toda su plenitud.


A lo largo de esa mañana, recordamos también su truculenta historia, que dio comienzo a finales de 1913... Ni más ni menos que hace casi 102 años. En cada uno de nuestros pasos, éramos capaces de revivir una etapa en la que fue primordial tomar decisiones para luchar contra la tuberculosis cuando la vida y salud de toda una población estaba en juego. Por ello, y dado el carácter contagioso de esta enfermedad, se planteó el aislamiento de todos aquellos que la padecieran, rodeados de aire puro y limpio de la sierra. ¡Hasta los vecinos contribuyeron en la obra! Ésta continuó hasta la II República: en 1931 pasó a ser propiedad del Estado para concluirse, finalmente, en 1934. Sin embargo, no se inauguró hasta un año más tarde, con algunas construcciones anexas como la casa del conserje, las cuadras, las cocheras, el depósito de cadáveres o el velatorio.


Son tantos los viejos hospitales abandonados en medio de hermosos parajes que, de conocerlos todos, quedaríamos impresionados. Cada uno con su peculiar construcción y, lo que es más curioso, sus propias historias de fantasmas... La muerte y la soledad han estado muy presentes en su época activa, y de todo queda reminiscencia... De todo queda cicatriz. Este antiguo sanatorio, aunque en parte fuese restaurado, conserva toda su historia escondida tras las paredes... Una historia de inexplicables cambios de temperatura y supuestas apariciones fantasmales.


En su época, este hospital contaba con 200 camas y 50 empleados (monjas, médicos, enfermeros, cocineros, vigilantes, etc.), distribuidos según la gravedad de los enfermos: mientras en la planta superior se ubicaron los enfermos más graves (aislados), en la planta baja lo hicieron los menos graves, pudiendo dar, incluso, paseos por la sierra y ser visitados por los familiares. De hecho, y como ya he contado en otras ocasiones, la mayoría de los enfermos acababa subiendo a la planta alta y muriendo tras una larga agonía, subiendo una vez a la semana el carro del sepulturero del cementerio para recoger los cadáveres.


El edificio también fue hospital para los vecinos de la zona que pasaban en él consulta. No obstante, el descubrimiento de la estreptomicina produjo un cambio radical en el cuidado de enfermos con tuberculosis: por tanto, los elevados gastos de manutención del edificio llevaron al Ministerio a efectuar su cierre en 1962, tras casi 27 años de funcionamiento. Un año después, se cuenta que el edificio pasó a ser una Escuela-Hogar para huérfanos y necesitados de la zona, pero acabo cerrando para rehabilitarse su ala izquierda durante años 80 y reabrirse como Albergue Juvenil.


Esta última opción tampoco tuvo mucho éxito: las historias de fantasmas y lo inhóspito de alojarse en los restos de un viejo hospital obligaron a echar el cierre definitivo en 1995, hace ya 20 años, 18 de los cuales sin vigilancia. Desde entonces, numerosas son las historias que hemos escuchado, que nos han contado y sobre las que hemos querido obtener más información... Como la de aquel militar que, en medio de unas maniobras de supervivencia, disparó una ráfaga de balas a un ser etéreo y de una tonalidad indefinida que se personó en la habitación donde habían decidido echar los sacos para pasar la noche.


Existen otras muchas historias de apariciones fantasmales, y todas tienen una cosa en común: han sido producidas en el pasillo curvo que comunica la zona rehabilitada con la antigua, la cual ha permanecido intacta desde 1962. Se construyó un muro de ladrillo para evitar que ambas zonas estuviesen comunicadas, pero parte del mismo fue derruido y es posible acceder a la parte más ruinosa de este complejo. Esa era la zona que quizá más removía mi interés en aquella mañana, dado que la primera vez no fui capaz de cruzar al otro lado... Quería comprobar en primera persona que todo aquello que se cuenta es tan real como la vida misma.


Ese día no desperdicié la oportunidad... Ni yo ni ninguno de los allí presentes. Fotografiamos absolutamente todo cuanto veíamos e, incluso, nos animamos a realizar algún vídeo o grabación de audio. Curiosamente, la cámara de uno de los compañeros perdió la mitad de su batería justo al cruzar el umbral, mientras intentaba hacer una fotografía al hueco de la escalera... Curioso, ¿verdad? Pues este era sólo el principio de algunas de las cosas que hoy quiero contaros.


Por desgracia, el edificio ha envejecido muchísimo en los últimos dos años... En cierto modo, su estado nos recuerda al del Preventorio Antituberculoso de Aigües, a pesar de que la construcción de éste último es muy anterior. Techos y suelos superiores se han desprendido, y la humedad de las lluvias se atreve a colarse por lugares insospechados, convirtiendo estos viejos pasillos en pantanos embarrados, cúmulo de escombros y secretos, almacén de luz y nostalgia.



Por primera vez en mi vida, me atreví a recorrer la zona ruinosa, saltando al otro lado de los restos del muro que separan dos áreas ya no tan diferenciadas. Fue un acto reflejo, y lo hice casi sin pensar... Fue en ese momento cuando comencé a percibir ese frío irracional del que todo el mundo hablaba: a pesar de que el sol se colaba por muchas de sus aberturas, era perfectamente perceptible cómo la temperatura había descendido varios grados sólo al cruzar. Fue en ese momento cuando mi cámara, con la batería al cincuenta por ciento, decidió apagarse voluntariamente, víctima de una momentánea falta de energía...


Tomar fotografías en esta zona no fue tarea fácil: la cámara sólo se encendía cuando le venía en gana, y tras tomar una o dos instantáneas, volvía a apagarse voluntariamente, mostrando en pantalla que su batería estaba totalmente descargada. La zona no albergaba grandes secretos... El mobiliario habría desaparecido hacía décadas, y el color de las paredes era el mismo de antaño. Allí, el tiempo se detuvo en la década de los 60... Para siempre.


Las distintas estancias se comunican entre sí... Serenas, vacías... Y solitarias. Las recorrí una por una, de lado a lado, disparando el flash en todas las direcciones, intentando conocerlas y reconocerlas. En el fondo, buscaba sentir algo más que el frío... Y, en cierto modo, lo conseguí, cuando me pareció ver una sombra negra justo detrás de uno de los huecos de las puertas que había atravesado segundos antes... Automáticamente, hice una fotografía, y posiblemente fuese un efecto del flash... Pero lo que no fue un efecto eran los ladrillos que tapiaban parte de la abertura... Todavía no sé ni cómo conseguí atraversarla sin tropezar. Era como si hubiese conseguido saltar a otra época... A otra vida.


Tras revisar minuciosamente cada una de las fotografías, se podría decir que he obtenido algún que otro interesante resultado... Como el que ahora os muestro: ¿no tenéis la sensación de que, al fondo, una especie de figura intenta materializarse? Es como la sombra de una persona, asomada a la ventana del fondo del pasillo... No sé si la situación o el juego de luces me jugó una mala pasada, pero me gustaría que lo vierais por vosotros mismos:


Nos quedaba una zona totalmente inexplorada: las distintas torres del edificio, con sus respectivas terrazas. Como algunas de ellas se presentaban totalmente inaccesibles, optamos por la torre central, con la única finalidad de disfrutar de las vistas de una zona mucho más alta... No voy a negar que fue un poco arriesgado, pues para poder acceder se hace necesario tomar unas escaleras metálicas que están agarradas a lo que queda de los tejados como buenamente pueden... Pero las vistas merecían la pena:


Casi podíamos tocar las nubes... Las montañas y también los tejados. Tenían razón: el aire se respira más puro en esta zona... Tan puro como el silencio, a veces, doloroso. En cierto modo, echamos de menos la lluvia y el viento, que hubiesen convertido nuestra visita en toda una odisea de ruidos, golpes y nocturnidad... Aún así, volvimos a casa con buen sabor de boca... Y muchas historias para compartir.


9 comentarios:

  1. Enigmático. Efectivamente hay presencias en la ventana y en el pasillo curvo. Lo mas impactante del tema es que es la misma persona, acompañada de un numeroso grupo de almas. Yo he visitado el lugar en dos ocasiones y he sacado la misma conclusión: hay mucha negatividad, por lo que es bueno protegerse al entrar y limpiarse bien al salir, pero al entrar, no solo al edificio sino a la zona exterior que lo rodea.

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  2. Después de ver las visitas al preventorio de Aigües de Bussot nos atrevimos a ir y me enamoré del lugar, es precioso aún en el lamentable estado en el que se encuentra.
    Mañana, vamos a intentar ir a Sierra Espuña y espero no perdermos en el camino.
    Gracias por hacer un blog tan maravilloso.

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  3. Pasamos un gran día allí... Yo no habría sabido expresarlo mejor.. :)

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  4. ¡Me alegro mucho de que te haya encantado, compi! El Preventorio de Aigües nunca perderá su especial encanto, por más que pasen los años... Espero que lleguéis bien a Sierra Espuña y que disfrutéis del día, :) ¡Echad muchas fotos y ya me contarás! Gracias a ti por leerme.

    Mamen, entonces, ¿has visto lo mismo que yo? Tengo más fotografías, en las que se detectan otras tantas sombras ubicadas en la misma dirección... Si queréis verlas, sólo tenéis que escribidme un correo.

    ¡Besos a las dos!

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    1. Conseguimos llegar a la primera y fue una experiencia única, llegar y ver aquello tan vacío, un edificio de esas dimensiones impone mucho.
      Subimos y bajamos, hicimos fotos y hasta nos permitimos tomar un poco el sol en la terraza de arriba. Las vistas son brutales.
      Mi novio y mi amigo bajaron al sótano pero como empezaba a oscurecer y soy muy miedosa, decidí quedarme fuera, jejeje, pero ellos lo pasaron como enanos.
      Una cosa que me llamó mucho la atención es que en una zona del sótano encontraron camas y también que había una habitación llena de puertas en el suelo.
      Espero ver el próximo sitio al que nos lleves con tus fotografías.

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  5. Hola.
    Me gustaría dejarles el link una película documental que he grabado sobre la historia del Sanatorio.
    MURCIA LTD. EPISODIO - 1 (Película-Documental)
    Una película apasionante cargada de sentimientos y recuerdos que te envolverán haciéndote viajar en el tiempo y en la historia de la Región de Murcia, llevándote al pasado conociendo a sus protagonistas de primera mano. Te adentrarás en las leyendas y misterios que encierra el Sanatorio Antituberculoso de Sierra Espuña. La auténtica y verdadera historia del sanatorio que nunca nadie contó.
    SANATORIO ANTITUBERCULOSO DE SIERRA ESPUÑA
    MURCIA LTD - Temp. 1 - Epsd.1
    Duración:124 min
    http://valentinsarabia.com/sanatorio-antituberculoso-sierra-espuna/

    Saludos. Espero les guste.

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    1. Muchísimas gracias por compartir el enlace con nosotros, :) Si nos lo permites, le haremos un poco de publicidad en nuestra página de Facebook:

      http://www.facebook.com/excursionesparanormales/

      ¡Espectacular! No hay palabras... ¡Muchas gracias!

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  6. Hola, hace un año estubimos en sierra espuña pasando una noche i no llegamos a ver nada, monton de fotos i grabaciones i no vimos nada��, pero el lugar es increible i nos metimos por todas partes ☺️☺️☺️

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    1. ¡Estamos deseando volver para poder disfrutar, nuevamente, de un lugar como aquel! ¡Es enorme! :)

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